Sesgo de disponibilidad

El sesgo de disponibilidad es la tendencia humana a pensar que los ejemplos de cosas que vienen a la mente son más representativos de lo que realmente son. El fenómeno psicológico es solo uno de una serie de sesgos cognitivos que obstaculizan el pensamiento crítico y, como resultado, la validez de nuestras decisiones.

El sesgo de disponibilidad resulta de un atajo cognitivo conocido como heurística de disponibilidad, definida como la dependencia de aquellas cosas en las que pensamos inmediatamente para permitir decisiones y juicios rápidos. Esa confianza nos ayuda a evitar la laboriosa verificación y análisis de datos, pero aumenta la probabilidad de que nuestras decisiones sean erróneas.

Naturalmente, las cosas que son más memorables se pueden recordar más rápidamente. Sin embargo, hay una serie de factores que influyen en lo bien que recordamos las cosas. Por ejemplo, tendemos a recordar las cosas que observamos con mayor facilidad que las cosas de las que solo escuchamos. Entonces, por ejemplo, si conocemos personalmente varias startups y todas tienen éxito, es probable que sobreestimemos el porcentaje de startups que tienen éxito, incluso si hayamos leído estadísticas en sentido contrario.

De manera similar, la gente recuerda eventos vívidos como accidentes de avión y premios de lotería, lo que lleva a algunos de nosotros a sobrestimar la probabilidad de que nuestro avión se estrelle o, de manera más optimista, pero igualmente errónea, de que ganemos la lotería. En estos casos, el sesgo de disponibilidad lleva a algunas personas a evitar volar a toda costa y a otras a confiar en un gran premio de lotería como plan de jubilación.

Otros sesgos cognitivos incluyen el sesgo de confirmación, que implica dar crédito indebido a materiales que apoyan nuestras propias creencias y actitudes, y el sesgo egoísta, que implica dar un giro positivo a nuestras propias actividades e interpretar datos ambiguos de una manera que se adapte a nuestras necesidades. Propósitos propios.

Los sesgos cognitivos se encuentran entre varios tipos de errores a los que son propensos los humanos. La conciencia de la tendencia a cometer tales errores es uno de los primeros pasos necesarios para mejorar nuestra capacidad de pensamiento crítico.