Seguridad cognitiva

La seguridad cognitiva es la aplicación de tecnologías de inteligencia artificial basadas en los procesos del pensamiento humano para detectar amenazas y proteger los sistemas físicos y digitales.  

Al igual que otras aplicaciones de computación cognitiva, los sistemas de seguridad de autoaprendizaje utilizan la minería de datos, el reconocimiento de patrones y el procesamiento del lenguaje natural para simular el cerebro humano, aunque en un modelo informático de alta potencia. Este tipo de sistemas de seguridad automatizados que están diseñados para resolver problemas sin necesidad de recursos humanos. 

Los algoritmos de aprendizaje automático hacen posible que los sistemas cognitivos extraigan datos constantemente para obtener información significativa y adquieran conocimientos a través de análisis avanzados. Al perfeccionar continuamente los métodos y procesos, los sistemas aprenden a anticipar amenazas y generar soluciones proactivas. La capacidad de procesar y analizar grandes volúmenes de datos estructurados y no estructurados significa que los sistemas de seguridad cognitiva pueden identificar conexiones entre puntos de datos y tendencias que serían imposibles de detectar para un ser humano.  

La seguridad cognitiva puede ser particularmente útil como una forma de prevenir ciberataques que manipulan la percepción humana. Dichos ataques, a veces denominados piratería cognitiva, están diseñados para afectar el comportamiento de las personas de una manera que sirva al propósito del atacante. Los esfuerzos de seguridad cognitiva en esta área incluyen enfoques no técnicos para hacer que las personas sean menos vulnerables a la manipulación, así como soluciones técnicas diseñadas para detectar datos engañosos y desinformación y prevenir su diseminación. 

Ver también: información sobre armas