Piezoelectricidad

La piezoelectricidad, también llamada efecto piezoeléctrico, es la capacidad de ciertos materiales para generar un voltaje de CA (corriente alterna) cuando se someten a tensión mecánica o vibración, o de vibrar cuando se someten a un voltaje de CA, o ambos. El material piezoeléctrico más común es el cuarzo. Ciertas cerámicas, sales de Rochelle y varios otros sólidos también exhiben este efecto.

Un transductor piezoeléctrico comprende un "cristal" intercalado entre dos placas de metal. Cuando una onda de sonido golpea una o ambas placas, las placas vibran. El cristal capta esta vibración, que se traduce en un voltaje de CA débil. Por lo tanto, surge un voltaje CA entre las dos placas de metal, con una forma de onda similar a la de las ondas sonoras. Por el contrario, si se aplica una señal de CA a las placas, hace que el cristal vibre en sincronía con el voltaje de la señal. Como resultado, las placas de metal también vibran, produciendo una perturbación acústica.

Los transductores piezoeléctricos son comunes en aplicaciones ultrasónicas, como detectores de intrusión y alarmas. Los dispositivos piezoeléctricos se emplean en AF (frecuencias de audio) como pastillas, micrófonos, auriculares, buscapersonas y zumbadores. En aplicaciones inalámbricas, la piezoelectricidad permite utilizar cristales y cerámicas como osciladores que generan señales predecibles y estables en RF (radiofrecuencias).