Nanoanálisis

El nanoanálisis se refiere a técnicas para determinar las estructuras atómicas de materiales, especialmente cristales. La tecnología es similar a la utilizada para el microanálisis, excepto que se realiza a escala nanométrica. (Un nanómetro es de 10 a 9 metros, o una millonésima de milímetro).

Con cualquier instrumento utilizado para nanoanálisis, existe un límite a la resolución (el diámetro del objeto más pequeño que se puede resolver). Esto es cierto cuando el instrumento trabaja directamente con radiación electromagnética como infrarrojos (IR), ultravioleta (UV), luz visible o rayos X, y también cuando el instrumento emplea partículas subatómicas de alta velocidad como electrones o iones. Existe una longitud de onda mínima asociada con cualquier medio de observación. Los objetos cuyos diámetros son menores que esta longitud de onda desafían la observación. En general, a medida que la longitud de onda se acorta, la energía de onda o partícula requerida aumenta. Esto motiva a los científicos involucrados con el nanoanálisis a buscar máquinas cada vez más poderosas con las que observar muestras.

El microscopio electrónico se usa comúnmente para nanoanálisis. Hay dos tipos básicos que se prestan a esta aplicación: el microscopio electrónico de barrido (SEM) y el microscopio electrónico analítico de transmisión de alto voltaje. También son útiles en nanoanálisis la difracción de rayos X y UV, la microscopía IR, la espectrometría de masas, las máquinas de haz de iones y las microsondas ópticas de precisión.