Estereoscopía (imágenes estereoscópicas)

La estereoscopía, a veces llamada imagen estereoscópica, es una técnica que se utiliza para permitir un efecto tridimensional, agregando una ilusión de profundidad a una imagen plana. La estereopsis, comúnmente (aunque de manera imprecisa) conocida como percepción de profundidad, es la percepción visual de distancias diferenciales entre objetos en la línea de visión de uno. Hay una serie de señales visuales que nos ayudan a ver las cosas de esa manera. Si un objeto esconde parcialmente a otro, por ejemplo, entendemos que el de enfrente está más cerca. Los objetos y patrones se hacen más pequeños a medida que retroceden y las líneas verticales convergen; los objetos en la distancia son más nebulosos y de colores menos profundos, con un cambio hacia el extremo azul del espectro.

La diferencia de perspectiva entre los objetos vistos a través de los ojos izquierdo y derecho (disparidad binocular) y nuestra acomodación a través del enfoque completa la estereopsis para una visión normal. La televisión 3-D (y las películas también) suelen funcionar presentando dos imágenes separadas, una para el ojo derecho y otra para el izquierdo, que se incorporan mediante el uso de anteojos especializados.

Otra tecnología, conocida como imagen autoestereoscópica (auto 3-D), se basa en la pantalla y no requiere que los espectadores usen anteojos especiales. Hay dos clases de pantallas autoestereoscópicas. Un tipo rastrea la posición de la cabeza del espectador para garantizar que cada ojo tenga una vista diferente. El otro tipo de pantalla utiliza múltiples perspectivas de cada cuadro presentado simultáneamente para que, dentro de un rango determinado, un espectador vea perspectivas separadas con cada ojo.

 

Aprende más:

Wikipedia ofrece una explicación más detallada de la estereoscopia.