Enredo

En la teoría cuántica, el entrelazamiento es la forma en que las partículas de energía / materia pueden correlacionarse para interactuar de manera predecible entre sí, independientemente de la distancia entre ellas. El entrelazamiento cuántico permite que los bits cuánticos (qubits) que están separados por distancias increíbles interactúen entre sí de inmediato, en una comunicación que no se limita a la velocidad de la luz. No importa cuán grande sea la distancia entre las partículas correlacionadas, permanecerán enredadas mientras estén aisladas.

Las partículas, como fotones, electrones o qubits que han interactuado entre sí, retienen un tipo de conexión y pueden entrelazarse entre sí en pares, en el proceso conocido como correlación. Conocer el estado de giro de una partícula entrelazada, ya sea que la dirección del giro sea hacia arriba o hacia abajo, permite saber que el giro de su pareja está en la dirección opuesta.

Aún más sorprendente es el conocimiento de que, debido al fenómeno de superposición, la partícula medida no tiene una sola dirección de giro antes de ser medida, sino que se encuentra simultáneamente en un estado de giro hacia arriba y hacia abajo. El estado de giro de la partícula que se mide se decide en el momento de la medición y se comunica a la partícula correlacionada, que asume simultáneamente la dirección de giro opuesta a la de la partícula medida.

El enredo es un fenómeno real (Einstein lo llamó "acción espeluznante a distancia"), que se ha demostrado repetidamente a través de la experimentación. El mecanismo detrás de él no puede, hasta ahora, ser completamente explicado por ninguna teoría. Una teoría propuesta sugiere que todas las partículas de la tierra alguna vez se compactaron estrechamente y, como consecuencia, mantienen una conexión. Gran parte de la investigación actual se centra en cómo aprovechar el potencial del entrelazamiento en el desarrollo de sistemas para la criptografía cuántica y la computación cuántica.

En 1997, Nicholas Gisin y sus colegas de la Universidad de Ginebra utilizaron fotones entrelazados para permitir una comunicación simple, pero instantánea, a una distancia de siete millas.