Dispositivo bloqueado (LDD)

Un dispositivo bloqueado (LDD) es un dispositivo móvil, generalmente un teléfono inteligente, que lo envía un proveedor con la capacidad de aceptar solo la tarjeta SIM que vino originalmente con él.

Los proveedores bloquean los dispositivos antes del envío para maximizar sus ganancias al dificultar que los usuarios cambien de transportista. Por ejemplo, AT&T puede bloquear un teléfono inteligente para que un usuario no pueda cambiar fácilmente a Verizon (o viceversa). Cuando las empresas emiten dispositivos móviles a sus empleados en el modelo de propiedad personal habilitada (COPE) de la empresa, bloquear cada dispositivo puede ayudar a controlar los costos de soporte y administración al desalentar los intercambios de dispositivos no autorizados entre los empleados.

Algunas personas intentan desbloquear sus teléfonos inteligentes para poder aceptar tarjetas SIM que no sean las originales. Los defensores de la práctica argumentan que los consumidores deberían tener la libertad de cambiar de operador cuando expira un contrato de suscripción sin tener que descartar el hardware que compraron directamente. Sin embargo, el desbloqueo de teléfonos inteligentes fue declarado ilegal en los Estados Unidos en enero de 2013, anulando una decisión anterior de la Oficina de Derechos de Autor. La ley se aplica a todos los dispositivos comprados a partir del 28 de octubre de 2012.

El desbloqueo de dispositivos difiere del jailbreak, que implica eliminar ciertas restricciones del fabricante o del operador de un dispositivo, como ejecutar un ataque de escalada de privilegios para alterar el sistema operativo (sistema operativo) del fabricante mediante la instalación de un kernel personalizado.