Destrucción creativa

La destrucción creativa es un proceso mediante el cual algo nuevo provoca la desaparición de todo lo que existía antes.  

El término se utiliza en una variedad de áreas que incluyen economía, gobierno corporativo, desarrollo de productos, tecnología y marketing. En el desarrollo de productos, por ejemplo, la destrucción creativa es aproximadamente sinónimo de tecnología disruptiva. Un ejemplo que se cita con frecuencia es el teléfono inteligente, que prácticamente acabó con el mercado no solo de teléfonos celulares normales, sino también de PDA, reproductores de MP3, cámaras de apuntar y disparar, relojes de pulsera, calculadoras y grabadoras de voz, entre otras cosas.

En marketing, un ejemplo de destrucción creativa es una campaña publicitaria que se dirige a un mercado nuevo y lucrativo, mientras se arriesga a la alienación de uno existente.

Joseph Schumpeter, un economista austriaco-estadounidense, desarrolló el concepto de destrucción creativa a partir de las obras de Karl Marx, en referencia al desarrollo capitalista y el ciclo económico. Según la teoría de Schumpeter, la destrucción creativa conducirá al eventual fracaso del capitalismo como sistema económico. Sin embargo, en el uso comercial actual, es más probable que el término se refiera a opciones poco atractivas que se consideran necesarias para la sostenibilidad.

En un contexto empresarial, los ejecutivos corporativos a menudo describen medidas impopulares de reducción de costos como la reducción de personal y la subcontratación como destrucción creativa. La implicación es que, aunque las acciones pueden percibirse como perjudiciales, especialmente para la fuerza laboral, permitirán una transformación del negocio.

Los efectos de la destrucción creativa a veces se denominan vendaval de Schumpeter. 

Ver también: Transformación de TI, gestión del cambio, canibalización