Conversión de analógico a digital (ADC)

La conversión de analógico a digital es un proceso electrónico en el que una señal continuamente variable (analógica) se cambia, sin alterar su contenido esencial, en una señal multinivel (digital).

La entrada a un convertidor de analógico a digital (ADC) consiste en un voltaje que varía entre un número teóricamente infinito de valores. Algunos ejemplos son las ondas sinusoidales, las formas de onda que representan el habla humana y las señales de una cámara de televisión convencional. La salida del ADC, por el contrario, tiene niveles o estados definidos. El número de estados es casi siempre una potencia de dos, es decir, 2, 4, 8, 16, etc. Las señales digitales más simples tienen solo dos estados y se denominan binarias. Todos los números enteros se pueden representar en forma binaria como cadenas de unos y ceros.

Las señales digitales se propagan de manera más eficiente que las señales analógicas, en gran parte porque los impulsos digitales, que están bien definidos y ordenados, son más fáciles de distinguir para los circuitos electrónicos del ruido, que es caótico. Ésta es la principal ventaja de los modos digitales en las comunicaciones. Las computadoras "hablan" y "piensan" en términos de datos digitales binarios; mientras que un microprocesador puede analizar datos analógicos, debe convertirse en formato digital para que la computadora le dé sentido.

Un módem telefónico típico hace uso de un ADC para convertir el audio entrante de una línea de par trenzado en señales que la computadora pueda entender. En un sistema de procesamiento de señal digital, se requiere un ADC si la entrada de señal es analógica.