Computación blanda

La computación blanda es el uso de cálculos aproximados para proporcionar soluciones imprecisas pero utilizables a problemas computacionales complejos. El enfoque permite soluciones para problemas que pueden ser irresolubles o que requieren demasiado tiempo para resolverlos con el hardware actual. La computación blanda a veces se denomina inteligencia computacional.

La informática blanda proporciona un enfoque para la resolución de problemas utilizando medios distintos a las computadoras. Con la mente humana como modelo a seguir, la informática blanda es tolerante con las verdades parciales, la incertidumbre, la imprecisión y la aproximación, a diferencia de los modelos informáticos tradicionales. La tolerancia de la informática blanda permite a los investigadores abordar algunos problemas que la informática tradicional no puede procesar.

La informática blanda utiliza campos de estudio de componentes en:

  • Lógica difusa
  • Aprendizaje automático
  • Razonamiento probabilístico
  • Computación evolutiva
  • Perceptron
  • Algoritmos genéticos
  • Algoritmos diferenciales
  • Máquinas de vectores de soporte
  • metaheurísticos
  • Inteligencia de enjambre
  • Optimización de colonias de hormigas
  • Optimización de partículas
  • Redes bayesianas
  • Redes neuronales artificiales
  • Sistemas expertos

Como campo de estudio matemático e informático, la computación blanda existe desde la década de 1990. La inspiración fue la capacidad de la mente humana para formar soluciones del mundo real a los problemas a través de la aproximación. La computación blanda contrasta con la posibilidad, un enfoque que se utiliza cuando no hay suficiente información disponible para resolver un problema. Por el contrario, la informática blanda se utiliza cuando el problema no se especifica adecuadamente para el uso de técnicas matemáticas e informáticas convencionales. La informática blanda tiene numerosas aplicaciones del mundo real en situaciones domésticas, comerciales e industriales.