Competencia directa

La competencia directa es una situación en la que dos o más empresas ofrecen productos o servicios que son esencialmente iguales; como tal, las empresas compiten por el mismo mercado potencial.

El iPhone de Apple, por ejemplo, compite directamente con el Galaxy de Samsung en el mercado de los teléfonos inteligentes; la línea Macbook de la empresa compite directamente con la línea XPS de Dell en la categoría de portátiles. 

Los proveedores a menudo utilizan estrategias de diferenciación competitiva para diferenciar sus productos, servicios y marcas de los de su competencia directa. El propósito es convencer a los clientes potenciales no solo de que su producto es diferente a otros en la categoría, sino que es superior a ellos. El diseño, la calidad, el precio, las características y el soporte se encuentran entre los factores que un proveedor puede promover como puntos de venta únicos (PVU).

La competencia directa contrasta con la competencia indirecta, en la que dos o más empresas ofrecen productos o servicios que, aunque diferentes, pueden satisfacer la misma necesidad del consumidor.