Antimateria

La antimateria es cualquier sustancia que, cuando se combina con una cantidad igual de materia, da como resultado la conversión completa y directa de toda sustancia en energía. La antimateria está compuesta por antipartículas. Cada partícula de materia tiene su correspondiente antipartícula de antimateria.

La antipartícula de un electrón se conoce como positrón. Tiene la misma masa que un electrón, pero carga eléctrica opuesta (positiva en lugar de negativa). La antipartícula del protón se llama antiprotón. Tiene la misma masa que un protón, pero carga opuesta (negativa en lugar de positiva). La antipartícula del neutrón es un antineutrón. Tiene la misma masa que un neutrón y, como el neutrón, no tiene carga eléctrica. Sin embargo, la relación entre dos propiedades llamadas espín y momento magnético es diferente en el antineutrón que en el neutrón.

Se han encontrado antipartículas en los rayos cósmicos y también se producen en los aceleradores de partículas (también conocidos como destructores de átomos). Una antipartícula nunca dura mucho, porque poco después de formarse, encuentra una de sus partículas de materia equivalentes, y ambas son aniquiladas, produciendo energía pura.

La antimateria producida artificialmente tiene aplicaciones prácticas, especialmente en la ciencia médica, donde interviene en el funcionamiento de equipos de exploración por tomografía por emisión de positrones (PET). Se ha sugerido que la antimateria es un posible propulsor para naves espaciales, una fuente de energía para el consumo público y como material para una bomba del fin del mundo que vaporizaría la Tierra. Sin embargo, todas estas aplicaciones potenciales requieren el aislamiento de grandes cantidades de antimateria, y la tecnología para esto aún no existe.