Agua-Scrum-caída

Water-Scrum-fall es un enfoque híbrido para la gestión del ciclo de vida de las aplicaciones que combina las metodologías de desarrollo Waterfall y Scrum.

En términos generales, un equipo de desarrollo que utiliza un enfoque en cascada considera el proceso de desarrollo de un producto de software como un gran proyecto. Al final del proyecto, el equipo entrega el software de trabajo a un equipo de operaciones para su instalación y mantenimiento. Por lo general, el propietario de la empresa (también llamado propietario del producto) solo ve el producto terminado.

En contraste, un equipo de desarrollo que usa Scrum, o alguna otra metodología ágil, abordaría el mismo proyecto de desarrollo como una serie de proyectos muy pequeños llamados sprints. El software de trabajo se publica periódicamente de manera iterativa hasta que se completa todo el producto de software. Por lo general, el propietario de la empresa del proyecto desempeña un papel activo durante todo el proceso y se une a la retrospectiva del equipo de desarrollo después de cada lanzamiento.   

Un enfoque flexible que abarca los principios de desarrollo tradicionales y ágiles permite a los equipos de desarrollo utilizar las prácticas y técnicas que mejor satisfagan las necesidades del problema que se está resolviendo. Muchas organizaciones utilizan principios ágiles y técnicas de comunicación Scrum en el desarrollo de productos del día a día, pero emplean metodologías tradicionales en cascada para planificar, presupuestar o documentar el progreso del proyecto. 

La necesidad de flexibilidad también ha dado lugar a un movimiento llamado DevOps, un enfoque que combina las tareas realizadas por los equipos de desarrollo y operaciones de sistemas de una empresa.